{"id":174,"date":"2010-08-15T17:07:02","date_gmt":"2010-08-15T15:07:02","guid":{"rendered":"http:\/\/74.53.186.210\/~jvilacat\/ca\/?p=174"},"modified":"2010-08-15T17:07:02","modified_gmt":"2010-08-15T15:07:02","slug":"recuperacion-mas-lenta-de-alfredo-pastor-en-dinero-de-la-vanguardia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jvila.cat\/ca\/?p=174","title":{"rendered":"Recuperaci\u00f3n m\u00e1s lenta, de Alfredo Pastor en Dinero de La Vanguardia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" width=\"425\" height=\"344\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\"><param name=\"allowFullScreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/qpwfbaTf3L8?fs=1&amp;hl=es_ES\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" width=\"425\" height=\"344\" src=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/qpwfbaTf3L8?fs=1&amp;hl=es_ES\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\nEl verano empez\u00f3 con una buena noticia: las pruebas de esfuerzo a que fueron sometidas las entidades financieras europeas dieron, casi sin excepci\u00f3n, un buen resultado. El sector bancario europeo parece capaz de resistir tensiones bastante m\u00e1s fuertes de lo que, por ahora, uno puede prever. Despu\u00e9s de dos a\u00f1os de incertidumbre, parece razonable pensar que el riesgo de una hecatombe financiera mundial se ha alejado, y que los flujos de cr\u00e9dito se ir\u00e1n normalizando. No volver\u00e1n a las cifras de 2006, que eran excesivas, pero habr\u00e1 bastante para financiar la expansi\u00f3n normal de nuestras empresas. \u00c9sta es, naturalmente, una gran noticia para nuestro sector privado, muy endeudado con el exterior y necesitado, por consiguiente, de la confianza de nuestros prestamistas.<\/p>\n<p>Pero no es exagerado decir que \u00e9sta ha sido la \u00fanica buena noticia del verano. Durante las \u00faltimas semanas, las perspectivas de la econom\u00eda mundial han ido empeorando. En EE. UU., la probabilidad de una reca\u00edda (una W) ha ido aumentando. El Banco de Inglaterra acaba de revisar a la baja las previsiones de crecimiento de la econom\u00eda brit\u00e1nica. Francia e Italia languidecen. En la zona euro, s\u00f3lo Alemania parece mantener su crecimiento, aunque lo m\u00e1s probable es que se trate de una recuperaci\u00f3n ef\u00edmera, porque son las exportaciones las que tiran de la demanda, y tal como est\u00e1n sus principales clientes (el resto de la Uni\u00f3n Europea, EE. UU. y Asia) es de prever que la alegr\u00eda compradora no les dure mucho. Y. por primera vez en algunos a\u00f1os, el crecimiento de la econom\u00eda china est\u00e1 disminuyendo, a la vez que aumenta la inflaci\u00f3n. Las autoridades chinas se debaten entre la necesidad de crecer, de mantener la estabilidad de precios y de ir cumpliendo con algunas exigencias relativas al medio ambiente. Ante estas circunstancias es poco probable que las importaciones chinas vayan a crecer (las de petr\u00f3leo disminuyeron casi un 20% en julio).<!--more--><\/p>\n<p>Bruscamente, el cuadro que entre muchos hab\u00edamos venido pintando se ha visto sustituido por otro, bastante m\u00e1s negro. Ya no imaginamos una recuperaci\u00f3n encabezada por EE. UU., a la que se ir\u00edan incorporando las dem\u00e1s econom\u00edas avanzadas durante el resto de este a\u00f1o (con alg\u00fan retraso en la periferia de la zona euro). La econom\u00eda mundial parece estar abocada a un periodo de crecimiento lento, de cuya duraci\u00f3n nada sabemos. Las \u00faltimas noticias sobre creaci\u00f3n de empleo en EE. UU. y el hecho que la Reserva Federal haya anunciado medidas adicionales de est\u00edmulo llevan a pensar que la situaci\u00f3n es a\u00fan cr\u00edtica. Hay que recordar que, desde el principio de la crisis, hubo quien, aqu\u00ed y fuera de aqu\u00ed, sostuvo que la cosa iba para largo, y que lo peor estaba por venir; pero esas opiniones fueron tildadas de catastrofistas, y no se les hizo mucho caso (recuerdo haber escrito que tocar\u00edamos fondo\u2026 \u00a1en el oto\u00f1o del 2008!). Los creadores de opini\u00f3n \u2013 organismos internacionales, Gobiernos, Bancos Centrales y medios de comunicaci\u00f3n-debieron pensar que, para animar a la gente, lo mejor era subrayar las luces y no insistir en las sombras. Por desgracia, la realidad no se ha amoldado a nuestros deseos. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n aquellos brotes verdes tan tra\u00eddos y llevados no hace mucho? Hay quien sugiere, no sin raz\u00f3n, que puede que tanto optimismo, seguido de tantas decepciones, haya producido un efecto contrario al esperado: que terminemos todos m\u00e1s desorientados y m\u00e1s desanimados que si desde el principio se hubiera dicho la verdad; y que estemos a\u00fan menos dispuestos que antes a creer lo que nos digan expertos, pol\u00edticos y otras voces autorizadas.<\/p>\n<p>Y \u00bfd\u00f3nde estamos nosotros en ese panorama? Si comparamos nuestras perspectivas con las que imagin\u00e1bamos hace seis meses, cuando empez\u00f3 la alarma sobre la deuda de algunos Estados de la Uni\u00f3n Europea, podr\u00edamos decir que \u2013 al rev\u00e9s de lo que ocurre en EE. UU.-las actuales son mejores. La desconfianza que inspiraba nuestra posici\u00f3n financiera parece haber remitido por lo que se refiere a la deuda p\u00fablica, que se va colocando sin m\u00e1s problemas que el coste. Los resultados de las pruebas de esfuerzo han sido favorables. Y la ca\u00edda de la actividad se ha suavizado, hasta permitir pensar que en 2011 ya tendremos un crecimiento positivo. S\u00f3lo queda esperar que un empeoramiento de la situaci\u00f3n no nos obligue a adoptar medidas adicionales de contenci\u00f3n del gasto que vuelvan a frenar la recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta mejora es un motivo de satisfacci\u00f3n pero, al mismo tiempo, nos enfrenta a nuestro verdadero problema. En cierto modo, la econom\u00eda espa\u00f1ola s\u00f3lo ha sufrido las consecuencias de la crisis financiera indirectamente: los compradores de los llamados activos t\u00f3xicos han sido las principales v\u00edctimas: los bancos europeos, los que nos prestan el dinero; nosotros hemos sufrido la contracci\u00f3n del cr\u00e9dito derivada de sus dificultades. Pero aqu\u00ed estamos haciendo frente a la liquidaci\u00f3n de la burbuja inmobiliaria, y \u00e9sta tiene consecuencias reales, que son mucho peores.<\/p>\n<p>La quiebra de una entidad financiera supone una p\u00e9rdida para sus accionistas y, seguramente, el despido de sus empleados. Pero el final de una burbuja inmobiliaria del tama\u00f1o de la nuestra implica una reasignaci\u00f3n de recursos de una magnitud muy superior. Y la dificultad no es tanto la de los recursos financieros \u2013 aunque \u00e9sta ha puesto en apuros a m\u00e1s de una entidad-como la reasignaci\u00f3n de recursos humanos. Crear trabajos alternativos para los cientos de miles de trabajadores que hoy sobran en la construcci\u00f3n yen todas las actividades que se nutren de ella es nuestro verdadero problema, y, una vez m\u00e1s o menos despejadas las incertidumbres financieras, el problema sigue presente.<\/p>\n<p>La \u00fanica situaci\u00f3n de una gravedad parecida se dio durante la reconversi\u00f3n industrial de la primera mitad de los ochenta. Un proceso que hubo que abordar para sanear industrias anticuadas a veces, y lastradas otras por las necesidades de la transici\u00f3n pol\u00edtica. El mayor coste del proceso fue seguramente una p\u00e9rdida enorme de capital humano. La crisis actual no tiene ra\u00edces tan profundas, pero el riesgo de malgastar una generaci\u00f3n de trabajadores es comparable. Este es un problema tan grave, que todos los dem\u00e1s palidecen a su lado, y ahora debemos concentrar todos nuestros esfuerzos en resolverlo.<\/p>\n<div style=\"padding-top:0px;\t\r\npadding-right:0px;\r\npadding-bottom:0px;\r\npadding-left:0px;\r\nmargin-top:0px;\r\nmargin-right:0px;\r\nmargin-bottom:0px;\r\nmargin-left:0px;\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/share\" class=\"twitter-share-button\" \r\n\t\t\t\t        data-url=\"https:\/\/www.jvila.cat\/ca\/?p=174\" \r\n\t\t\t\t        data-via=\"joanvilallanars\"\r\n\t\t\t\t\t    data-text=\"Tuiteja\"\r\n\t\t\t\t\t    data-related=\"\"\r\n\t\t\t\t\t    data-count=\"horizontal\"\r\n\t\t\t\t\t    data-hashtags=\"\"\r\n\t\t\t\t\t    data-lang=\"ca_CA\"\r\n\t\t\t\t\t    data-counturl=\"\"\r\n\t\t\t\t\t    data-size=\"medium\"\r\n\t\t\t\t\t    data-dnt=\"false\"\t> Tweet <\/a> <\/div>\r\n\t\t                <script>\r\n\t\t\t\t\t    !function(d,s,id) {\r\n\t\t\t\t\t      var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0];\r\n\t\t\t\t\t      if(!d.getElementById(id)) {\r\n\t\t\t\t\t       js=d.createElement(s);js.id=id;js.src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\";fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);\r\n\t\t\t\t\t      }\r\n\t\t\t\t\t    }\r\n\t\t\t\t\t   (document,\"script\",\"twitter-wjs\");\r\n\t\t\t\t\t    <\/script>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El verano empez\u00f3 con una buena noticia: las pruebas de esfuerzo a que fueron sometidas las entidades financieras europeas dieron, casi sin excepci\u00f3n, un buen resultado. 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